La práctica te acerca a la perfección

La práctica te acerca a la perfecciónLa memoria es débil. O cuando menos adaptativa. Hacía ya tres semanas que no publicaba nada en el blog, y cada vez mi memoria, y mi fuerza de voluntad, encontraban más excusas para no retomarlo. Que si no se muy bien de qué escribir. Que si es un lio escribir en off para luego buscar un lugar con conexión donde subirlo, montarlo y publicarlo (ando sin internet en casa por culpa de una mudanza de ciudad). Que si tengo muchas movidas que arreglar antes que eso. Que si la fecha de entrega de la Fase 2 del proyecto X se acerca peligrosamente. Que si aún no has enviado el presupuesto que te pidieron la semana pasada. Que si aún no has acabado el keynote de la próxima charla. Que si el Congreso Web es en cuatro días y aún no has preparado tus movidas… Excusas, excusas, excusas.

Pero ayer volví a publicar. Algo corto. Rápido. Pero publiqué. Y después de publicar, se me ocurrió otra idea. Y apunté cuatro cosas en Evernote. Y esta mañana las he desarrollado. Y si estás leyendo esto ahora, eso es que esas cuatro ideas se han convertido en un [POST], y lo he publicado. De tres semanas en blanco, a dos [POSTs] en dos días. Eso es progresión !! 🙂

Y es que en cuanto dejas de practicar algo, lo empiezas a olvidar. Salvo el montar en bici, que por lo visto es para siempre. Y esto nos pasa en todos los ámbitos de la vida. Somos animales de hábitos y rutinas. Si en tu trabajo dedicas la mayor parte de tu tiempo en rellenar hojas excel con previsiones (inventadas) de ventas, proyecciones de ingresos y gastos, escenarios de comportamiento de materias primas, y variaciones y desviaciones sobre previsiones, acabarás siendo bueno en eso; en retorcer los números hasta que digan lo que quieres que digan, y se atrofiarán el resto de tus habilidades. Si por contra te dedicas a visitar clientes, hacer las preguntas adecuadas, escuchar con atención sus respuestas y a partir de ahí tomar decisiones, cada vez te resultará más fácil «leer» las situaciones de mercado.

Los ingleses lo dicen claramente: Practice makes perfect. Por eso hay que elegir bien a qué le dedicamos horas. Y cada vez veo más gente que lo que practica es la habilidad equivocada. Cada vez veo más gente que a lo que dedica tiempo es a contar lo que según ellos debería hacerse. Con ejemplos ajenos, obviamente. A plantear hipótesis y sentar cátedra. A criticar lo que otros hacen. A buscar financiación, perfeccionar su elevator pitch, y hacer «networking«, ese neotérmino que la mayoría de las veces podría traducirse por pastelear o jugar al juego de las apariencias. Y veo poca gente dedicada a hacer.

La consecuencia es que si la gente a lo que dedica tiempo es al powerpoint, al excel y al gintonic, lo que acabaremos teniendo serán especialistas en hablar y aparentar, y lo que creo que hace falta, y lo que los clientes querrían contratar, son especialistas en hacer. Pero claro, hacer cuesta más que aparentar, o como diría Karl Kraus (y luego rapearía Escandaloso Xpósito), «aparentar tiene más letras que ser«, y aquí, por lo visto, hay quien ha venido a rellenar espacios, no a resolver situaciones, que a este mundo tú no has venido a sufrir, sino a disfrutar, verdad majete? Claro, claro…

Y aún nos preguntamos que por qué los medios sociales no funcionan? Porque para establecer relaciones – y esto va de aprender a comprender a nuestros usuarios estableciendo relaciones de confianza con ellos – hay que empezar por escuchar. Y a partir de ahí, hay que dedicarles tiempo, amigüitos, hay que dedicarles tiempo, que la época de los pelotazos, las fortunas rápidas y los porque yo lo valgo, ya se ha pasado, aunque tú aún no te hayas dado cuenta, salao. Que ahora los consumidores no sólo te han calao, sino que además se lo van contando entre ellos para ponerse sobre aviso, así que más te valdría empezar a dedicarles el tiempo que se merecen, porque sin ellos, las celdas de tu excel se van a ir borrando sólas…

Paz!

L.

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Lucas

Mi nombre es Lucas. Generación del 71. Soy Harlysta, esquiador y eMTBiker. Trabajando en el mundo del Marketing y la Comunicación desde 1994. Por cuenta propia desde 2006, ayudando a las marcas a (re)conectar con sus clientes. Y eso suele incluir repensar mensajes, beneficios, textos, estrategia de marca, canales, audiencias y formas de contarlo. Con un gran peso de todo lo digital, como es natural en estos tiempos.

Comentarios

  1. Lo de «dedicar tiempo al gintonic» me ha calado: ¡no se puede ser más descriptivo! Me temo que conozco a más de uno de esos que no se pierden un sarao 🙂

    Quién con humo juega tarde o temprano acabará asfixiado.

    ¡Un saludo!

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