Oda al chup-chup

A fuego lento

Un suponer. Mañana tienes invitados a comer en casa. Gente que te importa. Que juegan un papel importante en tu vida. En tu pasado, tu presente y tu futuro. En tus circunstancias. Pueden ser tus padres, tus suegros, tu grupo de amigos (los de verdad, no los del facebook) o tu cuadrilla del trabajo, no lo se. ¿Qué les pondrías de comer? ¿Fast food o algo preparado con cariño y tiempo? Recuerda que te importan. Que son gente que quieres y respetas, y que juegan un papel importante en tu vida. La lógica me dice que prepararás algo rico, casero y cocinado con cariño. Por tí, salvo que realmente seas una nulidad en los fogones, en cuyo caso invitarás a tus amigos a que te ayuden a prepararlo, o bien pondrás el mejor catering profesional que tu bolsillo se pueda permitir. Un menú bien pensado, teniendo en cuenta lo que les gusta y lo que no les gusta a tus invitados, preparando un primer plato rico, incluso precedido de algo suave de entrante, seguido de un segundo delicioso y un postre de rechupete, todo bien regado con uno o varios buenos vinos, adecuados a cada plato, que la ocasión lo merece. Si, verdad? No creo que les pongas una bolsa de papel de esas con una hamburguesa de plástico precocinada dentro como única comida, de primero, segundo y postre, con una jarra de agua del grifo.

Pues ahora piensa que si tienes la suerte de que tienes clientes, y de que estos se pasan por alguno de tus canales/puntos de contacto (tu web, tu teléfono, tu facebook, tu twitter, tu tienda…), en realidad tienes que tratarlos como lo que son: gente importante que va a tu casa y que juega un papel determinante en tu futuro y en el de tu marca. ¿Por qué a ellos les das materiales prefabricados, hechos rápido y mal, y servidos de mala manera? ¿Por qué no pones una “mesa bonita” en lugar de tener esa web/tienda donde el buen diseño y la usabilidad brillan por su ausencia? ¿Por qué te empeñas en utilizar herramientas de esas que te permiten publicar lo mismo en todos sitios a la vez, en lugar de dedicarle tiempo y pensamiento a preparar un menú rico y equilibrado, con un primero, un segundo y un postre?

La buena alimentación requiere tiempo, conocimientos y habilidad. La buena comunicación también. El Fast food sólo sirve para quitarnos el hambre el día que vamos tan liados que no nos podemos parar y preparar algo. La automatización y la publicación de contenidos por obligación, o para mejorar nuestro posicionamiento en buscadores, son Fast Food, no comida. Si de verdad quieres que tus clientes sientan que te importan, olvídate de Fast food, congelados, comida precocinada y microondas, y preocúpate de aprender a cocinar. A fuego lento, que es como se hacen los buenos platos. Sólo entonces podrás disfrutar de una buena tertulia, que es lo mejor de comer con amigos…

Paz !

L.

PD.- En una clara demostración de que “hay gente pa tó”, y quizás de que existe una conspiración judeo-masónica para desacreditarme (:)), al día siguiente de publicar el post descubro este video que me deja ojiplático: Una boda en un McDonald’s O_O. De hecho, parece que es un servicio más del “restaurante” de Algete. Chúpate esa…

Photo credit: Seluel

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Lucas
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Mi nombre es Lucas. Generación del 71. Harlysta y esquiador. Trabajando en el mundo del Marketing y la Comunicación desde 1994. Por cuenta propia desde 2006, ayudando a las marcas a (re)conectar con sus clientes. Y eso suele incluir repensar mensajes, beneficios, textos, estrategia de marca, canales y formas de contarlo. Con un gran peso de todo lo digital, como es natural en estos tiempos.
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11 thoughts on “Oda al chup-chup

    1. Pues ojalá hubiera más empresas con ese concepto de relación con clientes. O al menos esa sensación dan, que no soy cliente de ellos… 😉

  1. Fantástico como siempre. No sé por qué, pero parece que nos cuesta hacer las cosas bien hechas, y por supuesto, que estén hechas con cariño y dedicación…..esto va por las empresas, compañías, tiendas, establecimientos, bares, etc.

  2. Y va por nosotros (generalizando, claro). Bien por las herramientas que quitan trabajo, bien por los post “educadores” generalistas, bien por la difusión de los mismos en las RRSS, sí.

    Pero con criterio propio, “perdiendo el tiempo” en segmentar, escuchar y personalizar cada uno de ellos sabiendo quien es el público (que no los amiguetes a menos que te den de comer)

  3. Sin duda que todos pecamos de vez en cuando, aunque hay algunos que lo hacen como norma, quizás mal aconsejados, quizás porque realmente según qué cosas las consideran “obligaciones”, y claro, sale lo que sale…

    1. Esa era también mi percepción, constuida a través de vuestra comunicación, que me gusta mucho, vuestras iniciativas de transparencia y de dar la razón al cliente por defecto, que me parecen muy acertadas, e incluso porque conozco a alguna persona de las que estáis por ahí, pero toda esa imágen se me vino abajo cuando un día os mandé un mail para preguntaros por vuestros servicios, precios y demás en un periodo en el que estaba de mudanza y tenía que contratar “el kit completo” (ADSL, fijo, móvil…), y me constasteis con un correo que empezaba con un

      “Estimado cliente:

      Nos ponemos en contacto con usted en relación a la solicitud que nos ha realizado a través de nuestra cuenta de correo electrónico… ”

      y que no contestaba mis preguntas ni ofrecia alternativas o propuestas. La respuesta, el lenguaje serio, formal, impersonal… fue un bajón importante, la verdad. Jamás hubiera imaginado una respuesta así por vuestra parte. Volví a contratar a Movistar…

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