El principio de redundancia

Destacar es cada día más difícil. Aquello que los consultores decíamos hace unos años de que “cualquiera puede tener su propio canal de comunicación en Internet” se ha convertido en realidad, y la consecuencia de esto no es otra que RUIDO. Un inmenso y ensordecedor RUIDO. Un guirigay tremendo porque, efectivamente, cualquiera tiene su propio canal en Internet, desde el que lanzar todo tipo de basura irrelevante contenido.

Según Facebook tenemos a nuestra disposición entre 1.500 y 15.000 contenidos nuevos a nuestra disposición de media cada vez que nos conectamos. Un locurón. En twitter, tres cuartos de lo mismo. A poco que sigas un número suficiente de cuentas, el timeline corre más rápido que el contador de € en la gasolinera. Parecido en el caso de Instagram, Pinterest, Linkedin y cualquier otra red que puedas pensar. La consecuencia de esto es la competencia feroz por hacernos un hueco en los muros de nuestro público potencial. Nuestros contenidos desaparecen tal cual los publicamos. Visto y no visto. Más no visto que visto. Porque compite con selfies, belfies, fotos de comida, gatitos, estadísticas de runners, muffins, cupcakes, starbucks y otras joyas de nuestros tiempos.

Es por eso por lo que los contenidos promocionales tienen bajo alcance. Porque no interesan mas que a unos pocos. A los que los lanzan. Por eso hablaba el otro dia del KIIS como norma de oro. Porque las cosas interesantes, si lo son a ojos de la audiencia, son compartidas. Porque compartir cosas interesantes construye marca personal y da mini-puntos. Y eso les da tracción a los contenidos, y la tracción les da alcance. Ese es el principio de visibilidad social. Ese es el principio de redundancia:

Si algo es suficientemente interesante acabará apareciendo por tu timeline, aunque tú no conozcas ni sigas al autor.

Por eso es tan importante construir nuestros feeds de forma correcta, y elegir bien a quién seguimos. Ellos se convierten en nuestros prescriptores de nuevos contenidos. En la puerta de entrada a lo desconocido. En la cámara de resonancia de lo interesante. Al menos de lo relevante.

Por eso, si nos centramos en las dos redes principales, Facebook y Twitter, dos KPIs claves para mi a la hora de validar el interés de un contenido son los Shares (compartidos) en Facebook y el número de listas en las que está un usuario en Twitter. Ambos, cuando muestran valores interesante – que en el caso de listas de TW creo que su número debería ser superior a un 5% del número de followers, idealmente más cerca del 10% que del 5% – indican un interés alto, y un grado de identificación significativo por parte de su audiencia. Indican un cierto “pellizco” con el autor, suficiente como para hacer suyo el contenido ajeno, o como para no querer perderse futuras actualizaciones. Hay que trabajar para ser merecedor de buenos resultados en ambos indicadores. Y sabiendo que ambos son absolutamente subjetivos, y susceptibles de tremendas variaciones. Este blog, sin ir más lejos, tiene posts que han sido compartidos más de 1.000 veces, que conviven con otros – escritos con el mismo cariño, rigor y profundidad – que no han alcanzado el centenar de compartidos. Así de duros y selectivos sois.

Una vez más el éxito o el fracaso es algo que escapa al control del autor. Es la audiencia quien da y quien quita. Quien juzga y opina con sus acciones. Lo hacéis con mi blog, con las personas que se convierten en influyentes y con los productos que triunfan. Y para triunfar (y para vender) todos debemos pasar las tres etapas previas a la venta: KnowLikeTrust. Y hay que recordar que la confianza ya no recae en las marcas, sino en lo que Edelman denomina “Someone like me“, o lo que es lo mismo, las personas “normales“. Como tú y como yo. Más como tú que como yo. Por lo de “normales”, digo. Por eso la importancia de la recomendación. Porque viene de gente en quien confiamos.

Así que ya tienes otro área en la que trabajar. Ganarte la confianza de tu audiencia, para que ellos te recomienden. Medios ganados que lo llamamos. Earn Media. El más importante del trio. Owned, Paid and Earned Media. A trabajar toca.

Paz!

L.

Lucas
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Lucas

Mi nombre es Lucas. Generación del 71. Harlysta y esquiador. Trabajando en el mundo del Marketing y la Comunicación desde 1994. Por cuenta propia desde 2006. Ayudando a las marcas a (re)conectar con sus clientes. Y eso suele incluir repensar mensajes, beneficios, textos, estrategia de marca, canales y formas de contarlo. Con un gran peso de todo lo digital, como es natural en estos tiempos.
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5 thoughts on “El principio de redundancia

  1. Hola Lucas.
    Es muy interesante la reflexión que haces y no podría estar más de acuerdo. Para ganar awarness necesitamos generar unos contenidos de una calidad espectacular, porque hoy en día, la cantidad de información y nuevas piezas es abrumadora.
    Como bien dices, sólo lo relevante es lo que te acaba llegando o de lo que te acabas haciendo eco. Según publicas una cosa, muere en el acto si no ha sido buena.
    Me ha gustado mucho tu blog, no lo conocía, pero he decidido quedarme.
    Un saludo!

  2. Me ha encantado tu estilo CalvoConBarba 😉
    Fresco,directo y con sustancia.Te seguiré con mucho interés.Estoy plenamente de acuerdo en que es mejor calidad que cantidad,seguiré tus consejos en mi próximo objetivo vital,conquistar el mundo digital!Un saludo.

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