El efecto Houston

Hay dos tipos de regalos, los que se compran porque lo comprado le gusta a quien regala y los que se compran porque se sabe que van a gustar a quien lo va a recibir. El elemento fundamental en un regalo no es tanto el regalo, sino el gusto de quien lo recibe. Y para acertar, la clave, por encima del dinero, es la empatía. Y si no hay empatía… nos arriesgamos a vivir un “efecto Houston”

El sindrome del copiloto

Me gusta conducir. Me gusta viajar. Montarme en el coche o subirme a la moto y acelerar. Sentirme uno con la carretera. Acelerar, frenar, tumbar, disfrutar en definitiva. Pero tengo que ser yo quien conduzca. Si ese mismo viaje lo hago en el asiento del copiloto… es otro viaje. Posiblemente hasta malo.