La comunicación, mejor entre humanos.

La comunicación, para que realmente lo sea, y no mera publicación, ha de hacerse entre humanos. Y además, ha de parecerlo. Recientemente hicimos unas pruebas en los envíos de mail automáticos de un cliente, comparando tasas de respuesta entre mails diseñados y mails de texto plano. Y hubo un claro ganador…

La tiranía de los críticos

Caerle bien a todo el mundo es imposible. Es más, diría que no es ni deseable. Por eso mismo, que los críticos no te frenen. Debemos rebelarnos ante la tiranía de los críticos en las Redes Sociales. No podemos dejar que los que más gritan nos marquen la agenda. No podemos permitir que quienes empujan en sentido contrario a la marcha sean quienes nos marcan el ritmo. La agenda la marcas tú, en base a tus objetivos de negocio, de los que deberían nacer tus guías de comunicación.

Esta semana NO publico.

Escribir nunca ha de ser algo que hagas por obligación, porque lo marca el calendario editorial o “porque toca”. Ha de ser porque lo que vas a publicar es tan bueno, que quien lo lea – concretamente cuando lo lea quien tú querrías que lo leyera – lo querrá compartir. Si no pasa ese test, bórralo y cierra el ordenador. Al final, será mejor para ti.

No te conoce nadie

En el mundo digital conviven usuarios (o marcas) con muy diferentes niveles de visibilidad. Aquellos que pelean por sacar la cabeza y ser visibles, que son mayoría, los que obtienen la visibilidad como premio a un trabajo/producto bien hecho, que son los que de verdad nos deberían importar, y los que la tienen casi como castigo (si no la saben jugar bien), como son las celebrities. Esta semana me ha tocado darme un paseo por los tres grupos, y no ha estado nada mal…