Pongámonos las “gafas de cliente”

Generalizando, podríamos decir que todo tenemos la miopía propia del dueño del producto o servicio que vendemos, y no conseguimos ver más allá de NUESTRA realidad, que en demasiadas ocasiones es una visión bastante “viciada” de la realidad. Nuestros clientes viven nuestro producto o servicio desde su experiencia, desde sus expectativas, miedos y aspiraciones, y NECESITAMOS conocerlas para ajustar tanto nuestro producto como nuestra comunicación. Necesitamos corregir nuestra visión, usando las gafas de nuestros clientes…