El efecto Houston

Hay dos tipos de regalos, los que se compran porque lo comprado le gusta a quien regala y los que se compran porque se sabe que van a gustar a quien lo va a recibir. El elemento fundamental en un regalo no es tanto el regalo, sino el gusto de quien lo recibe. Y para acertar, la clave, por encima del dinero, es la empatía. Y si no hay empatía… nos arriesgamos a vivir un “efecto Houston”

Mejor humildes que perfectas

Los consumidores creo que ya no esperan marcas perfectas. Esperan marcas, humildes, gestionadas por personas. Aceptar esto supone asumir que nuestro papel como gestores de marcas ya no es crear marcas universales “perfectas” y eternas, sino entender las necesidades presentes de nuestro público – a través de la identificación de perfiles y de la escucha – y anticipar las futuras. Supone vivir en continuo proceso de adaptación…