La grandeza de lo sencillo

A veces, lo más adecuado es lo más sencillo. Tendemos a complicarnos la vida queriendo llegar a demasiados sitios a la vez, sin darnos cuenta de que a veces eso mismo es nuestro mayor obstáculo. Centrémonos en definir lo importante primero, en definir objetivos, y actuemos en consecuencia. Con lógica, no con ambición.

El ROI lento

En tiempos digitales, raro es el caso en el que la fuerza de nuestra marca nos permita entrar directamente “a matar”. Necesitamos superar una serie de fases en nuestra relación antes de poder pasar a la venta. E incluso ahí no deberemos dar por terminada nuestra relación, porque esta termina un poco más allá. En el lento goteo de recomendaciones post-venta.