El ansia mató tu credibilidad

Ves un tweet con una noticia que te llama la atención. Por graciosa, por sorprendente, por chocante o por lo que sea. No te lo piensas, directamente la retuiteas. Sin confirmar si es cierto o no. Se confirma que NO al poco rato. Quedas como un gañán.

Tus fuentes – y tu actitud ante las noticias que éstas lanzan – te definen.

Ayer se murió Robin Williams, algo que, salvo que vivas en una cueva sin cobertura (o sin enchufes) seguro que pudiste leer ad nauseam en las redes. Muchos lanzamos un RIP público. Yo también. Muchos dudamos cómo se escribía el nombre, si era Robin o Robbie. Yo también. Algunos lo comprobamos antes de publicar. Otros no. Algunos directamente ni dudaron. Algunos estaban en lo cierto, y otros mataron al ex-cantante de Take that.

Al poco rato empezaron a circular tweets de condolencia de Sergio Ramos y de Mariano Rajoy a este último, lamentando su muerte y proclamando lo mucho que les gustaba su música. Era un material tan jugoso que muchos, profesionales “reputados” incluidos, se lanzaron jocosamente a compartir sin pararse a verificar si eran ciertos o no. Y NO lo eran.

Fake-Tweets-RIP-Robbie-Williams

Independientemente del hecho de que pienses que ambos son capaces de confundir al muerto, comprobar si el tweet es cierto es tan fácil como – aparte de ver que el de Sergio Ramos aún muestra el botón de “eliminar” que ya no existe* – acceder a twitter.com/sergioramos y a twitter.com/marianorajoy y comprobar si el tweet está publicado. Si no lo está, de entrada duda. Pero tampoco te fíes, porque puede haber sido borrado. Googlea “Sergio Ramos confunde a Robbie Williams” o algo similar y lee resultados. Y una vez que lo hayas hecho, aplica tu propio criterio. Porque has de tenerlo.

Lo que cuentas – en las redes y fuera de ellas – y lo que callas es lo que te define. Si las ganas de reirte de alguien y de ser el primero en hacerlo son más fuertes que tu interés en comprobar la veracidad de lo que publicas, te estás definiendo. Y diría que la definición que estás construyendo no habla precisamente bien de ti.

Y ojo, que no sólo le pasó a particulares desde sus cuentas personales. El Daily Mail también dio por bueno el tweet de Sergio Ramos. Profesional. Muy profesional.

En fins…

Paz!

* Me he explicado como el culo. Menos mal que @Twittboy me lo ha indicado por DM. El botón “eliminar” SI que existe, pero sólo es visible en los tweets PROPIOS. Por lo tanto, la única forma de que aparezca el botón en el tweet “de Sergio Ramos” sería que el propio Sergio Ramos hubiera hecho la captura de pantalla, algo que ya sería rizar el rizo. Lo que casi con total seguridad ocurrió es que un usuario “gracioso” escribió ese tweet desde su propia cuenta, y luego con firebug o alguna herramienta similar modificó avatar, nombre de usuario y demás. Mis disculpas por mi torpeza al explicarme. Me he equivocado. Lo siento. No volverá a ocurrir.

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Lucas

Mi nombre es Lucas. Generación del 71. Soy Harlysta, esquiador y eMTBiker. Trabajando en el mundo del Marketing y la Comunicación desde 1994. Por cuenta propia desde 2006, ayudando a las marcas a (re)conectar con sus clientes. Y eso suele incluir repensar mensajes, beneficios, textos, estrategia de marca, canales, audiencias y formas de contarlo. Con un gran peso de todo lo digital, como es natural en estos tiempos.

Comentarios

  1. Vivimos en un mundo donde, ni los periodistas profesionales constatan que algo que alguien les cuenta es cierto, o no, antes de publicarlo, y es tan fácil dar al botón de retwittear…

  2. Hola Lucas,

    De acuerdo con tu apreciación sobre la obligatoriedad de contrastar la información, es lo que diferencia al contenido útil del ruido mediático. Pero tengo una duda ¿Los qué, cómo yo, nos limitamos a hacer un meme de Sergio Ramos sacando punta a la confusión también vamos al mismo saco?

    Por un lado entiendo que he trabajado sobre un hecho falso (Ramos no ha metido la pata en este caso concreto) pero por otro defiendo que el medio y el modo dejan claro que se trata de una invención humorística (basada eso si en una realidad, las habituales meteduras de pata del personaje)

    Me gustaría saber tu opinión al respecto. Gracias y un abrazo!

    1. Pues diría que si, porque, sinceramente, ¿no lo lanzaste pensando que era verdad que Sergio Ramos se había confundido? No deja de ser “hacer sangre” por hacerla, poniéndote en cierto modo “por encima” de ese “pobre diablo”. Imagínate que ahora yo pillo una foto tuya y lanzo un meme “porque si” (y me refiero a un meme de los de reirse del protagonista, no de los graciosos). No creo que te gustara mucho, no?

      Ojo, que esto no quiere decir que no lo hagas!! Cada uno es libre de utilizar su twitter (o el canal que sea) como quiera, que por eso es suyo. Otra cosa es lo que los demás perciban luego de ese usuario en base a ese uso…

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