Adaptarse o morir

La necesidad de una presencia – de uno u otro tipo – en el entorno digital creo que ya está fuera de toda duda. Ahora el problema es CÓMO desarrollamos esa presencia. Porque limitarnos a replicar la experiencia analógica en el entorno digital está demostrado que no funciona. Las expectativas, contextos y comportamientos de los usuarios digitales son distintas de las de los usuarios analógicos, y a su vez las posibilidades del medio también lo son y es nuestra responsabilidad estar a la altura si queremos seguir teniendo utilidad (y futuro).

De la misma forma que no tendría demasiado sentido hacer un programa de radio en la tele – estaríamos desperdiciando gran parte de las posibilidades del medio – tampoco veo el sentido a muchas de las presencias digitales actuales, que se limitan a replicar lo que hacen en offline.

Me refiero por ejemplo a prensa escrita o revistas, que vuelcan sus artículos a la web, pero sin incorporarles los elementos que diferencian al medio digital, como son los hipervinculos y el multimedia, pero que si que les dotan de multitud de elementos «interruptivos«, que no disruptivos, como son los anuncios. Seguimos sin entender el contexto de uso, la filosofía de consumo, el valor dado a las fuentes y el rol que el usuario otorga a quien aporta la información. La marca como vehículo, no como protagonista. La marca como proveedora de información en una forma y modo que le otorga personalidad (y recurrencia).

Luego la prensa escrita online llorará que no vende, que los usuarios no aceptan pagar por las noticias. Y lo harán desde sus cabeceras, que venden páginas vistas, y no información, para poderse financiar en base a la publicidad. Publicidad en unos formatos que hacen imposible (o sumamente desagradable al menos) el consumo del producto por el que sus usuarios acuden a ellos: la información.

La batalla de la primicia creo que han de asumir que la han perdido. Y la han perdido a manos de las Redes Sociales. Su labor (INMHO) debería ser volver a hacer periodismo, a elaborar información, a aportar opinión incluso, y sobre todo a trabajar los hechos. A recopilar fuentes contrastadas, a mostrar los ángulos y versiones de lo ocurrido, a ayudar a los usuarios a conocer la fotografía completa y no la muy parcial que vemos en las redes. Y hacerlo obviamente aprovechando las posibilidades que la tecnología aporta, manteniendo la noticia viva con actualizaciones.

La noticia-anécdota del dia puede que hoy sea que el New Yorker convierte su portada en un .gif (si no sabes lo que es un .gif, aplícate el título del post), pero yo creo que eso no debería pasar de eso, de anécdota. El Huffington post, Upsocl, Upworthy y otros medios similares (para mi son iguales, sorry Huff) lo llevan haciendo ya mucho tiempo, igual que los titulares gancho. No me refiero a replicar eso. O si, pero asumiendo entonces aquello en lo que se estarían convirtiendo.

Afortunadamente si que empieza a haber medios que apuestan por información y por modelos de suscripción (suscripción pagable, que estamos hablando de distribución digital, un modelo donde los costes de reproducción tienden a cero…), de diálogo e interacción. No se dónde nos llevará el futuro, ni en medios de comunicación ni en marcas de consumo, pero lo que si que tengo claro es que quienes seguirán estando presentes en el futuro serán quienes entiendan esta nueva realidad, quienes se deshagan de ese aúra de importancia e infalibilidad que muchos se arrogan y se den cuenta que la única salida viable es la de tener clientes satisfechos. Y si sus clientes son las marcas que se anuncian, más les vale buscar una forma de satisfacerles sin enojar a los lectores, porque cada vez me temo que vamos a ser más impacientes y radicales. Y sin lectores, pocas marcas querrán anunciarse en ellos.

Yo aquí he venido a informarme, y no a que me interrumpan para meterme con calzador un anuncio que no me importa.

Las cosas cambian. Los escenarios evolucionan. Y la tecnología no hace sino acelerar los procesos. Hoy por hoy un «solopreneur» con criterio (y un equipo de colaboradores, freelance y distribuidos) puede tener más audiencia que un medio tradicional. Y un usuario avanzado se puede configurar «su medio» en base a esos pequeños canales, agregados en una herramienta como feedly o similares, combinándolo con el radar siempre encendido que son las Redes Sociales. El medio vale tanto como la información que contiene, dividido por la experiencia de su consumo. Asumámoslo y cambiemos, o dediquemos nuestro tiempo a preparar un bonito funeral. Porque ese será nuestro siguiente acto público…

Paz!

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Lucas

Mi nombre es Lucas. Generación del 71. Soy Harlysta, esquiador y eMTBiker. Trabajando en el mundo del Marketing y la Comunicación desde 1994. Por cuenta propia desde 2006, ayudando a las marcas a (re)conectar con sus clientes. Y eso suele incluir repensar mensajes, beneficios, textos, estrategia de marca, canales, audiencias y formas de contarlo. Con un gran peso de todo lo digital, como es natural en estos tiempos.

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