Lo que no cuentas, no existe

Da igual lo importante, grande, rompedor o revolucionario que sea. Si no lo cuentas, es como si no existiera. Ese clásico “acertijo” que preguntaba si un árbol que caía en un bosque desierto hacía ruido o no, tiene en mi opinión una clara respuesta: NO. Y si te pones muy discutidor, igual te acabo admitiendo que es posible que haga ruido, pero sin audiencia, ¿a quién le importa ese ruido? Pues eso. Que te puedes ahorrar el show.

Seguro que te enteraste – salvo que seas un ermitaño escondido en el fondo de una cueva en la sierra de algún lugar recóndito sin cobertura, por ejemplo, Teruel – del récord del mundo batido hace un par de años por Félix Baumgartner: salto en paracaídas más alto de la historia. 39 kilómetros, la mayor distancia recorrida nunca en caída libre. Aquello fue todo un acontecimiento planetario, a mayor gloria de Red Bull, que es quien se encargó de que la hazaña llegara hasta el último rincón de la tierra en lo que yo diría batió un récord más: el del anuncio más caro de la historia.

Pues bien. ¿Sabías que hace cinco días alguien batió ese récord? Pues si, un ejecutivo de Google, Alan Eustace, ha batido el récord de salto más alto de la historia: 41,150 kms de altitud. Tranquilo, parece que no eres el único que no se ha enterado. El video grabado del evento, tiene a la fecha de publicación de este post unos miserables 33.325 visionados. El de Félix Baumgartner ha superado ya los 37 millones.

¿Quitan estos datos méritos a la hazaña de Alan Eustace? Desde luego que no. Pero si que limitan sus posibilidades comerciales o de financiación. Y como la mayoría de los que estáis leyendo esto no lo estáis haciendo buscando formas de romper récords del mundo, sino más bien formas de comercializar vuestros servicios o de buscar financiación, tened claro que tan importante es hacer cosas increíbles, como ser capaces de hacer que aquellos que os interesa tengan conocimiento de ellas. Porque si no, seréis el árbol que cae mudo en el bosque vacío. O más bien, en un bosque tan lleno de ruido, que vuestra espectacular caída va a pasar completamente desapercibida.

No deis nada por hecho. Nadie está pendiente de vuestro “salto. De hecho, nadie sabe que saltáis, o incluso que estáis pensando romper un récord del mundo. Si queréis que se entere el mundo, empezad por definir concretamente qué habitantes del mundo querrías que se enteraran. Analizad qué medios usan, qué lenguaje emplean, qué historias consumen. Y adaptaos a eso. Es responsabilidad y trabajo vuestro. Porque es vuestro interés. Nadie – muy pocos – sabrá, si tú no lo cuentas, dónde está tu hotel, tu restaurante, tu brillante e-commerce. Nadie será consciente del gran aporte que tu servicio supone, del gran cambio que tu producto generará en la vida de sus usuarios, a menos que tú se lo cuentes. A menos que tú se lo hagas ver. Y si eso implica aprender un nuevo idioma, una nueva forma de comunicación, un nuevo canal, so be it. Otros han tenido más barreras que romper antes que tú para hacer llegar su mensaje, o sea que no sea esa tu excusa.

httpv://youtu.be/ZCFCeJTEzNU

Porque es eso, o la invisibilidad. Y el dinero invisible no paga facturas.

Paz!

L.

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Lucas

Mi nombre es Lucas. Generación del 71. Soy Harlysta, esquiador y eMTBiker. Trabajando en el mundo del Marketing y la Comunicación desde 1994. Por cuenta propia desde 2006, ayudando a las marcas a (re)conectar con sus clientes. Y eso suele incluir repensar mensajes, beneficios, textos, estrategia de marca, canales, audiencias y formas de contarlo. Con un gran peso de todo lo digital, como es natural en estos tiempos.

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