Comemos por los ojos

Esta semana ha visto la luz un proyecto de un cliente en el que llevamos unos meses trabajando. Se trata de la nueva presencia web del Ternasco de Aragón, uno de los productos más típicos y representativos de Aragón.

Se trata de un proyecto que ha sido apasionante de conceptualizar, y muy gratificante de ver convertirse en algo tangible. Y desde luego que va a ser fascinante el hacerle echar a andar y verle hacerse mayor. No se trata de un rediseño de una presencia digital, sino de una iniciativa que responde a un objetivo ambicioso: hacer del hecho de comer Ternasco de Aragón algo “obligado” para todos aquellos que visiten la comunidad autónoma, y además mostrar a todos, locales o visitantes, que existen muchas más formas de consumo que las tradicionales.

Para afrontar semejante reto, ha visto la luz una nueva iniciativa, el Club del Ternasco de Aragón, una selección de establecimientos que sirvan de punta de lanza y escaparate de lo que el Ternasco de Aragón quiere ser en esta nueva etapa y a los que desde la IGP se va a apoyar y dar visibilidad, como lugares recomendados donde degustar variadas y sorprendentes preparaciones de Ternasco de Aragón. Es este un movimiento interesante en el que un organismo como la IGP cede su propio espacio web a otros establecimientos, para acercarse al consumidor final y hablar su propio lenguaje.

Un lenguaje que es puramente visual, donde las preparaciones y recetas juegan un papel fundamental, porque de todos es sabido que comemos por los ojos, y la página ha de ser tan apetitosa como para dar hambre. Hambre de Ternasco de Aragón, obviamente. Y que además no nace como proyecto exclusivamente digital, sino que parte desde el primer momento apoyado en actos y eventos off-line, de catas, degustaciones y muchas ideas en cartera para llevar a los usuarios la experiencia de consumo que se ha definido.

En todo este tiempo de trabajo en bambalinas hemos ido limpiando y depurando los contenidos anteriores, hasta dejar la esencia de la página a la vista, para luego darle una nueva forma y presentación. Ese trabajo de conceptualización, de presentar propuestas, de defenderlas y discutirlas con el cliente, de comprender realmente sus necesidades, los intereses de todas las partes implicadas y los limites de lo que se puede y lo que no se puede hacer, me parece la parte más interesante de mi trabajo. Esa fase de inmersión tan necesaria en todos los proyectos, que nos permite desarrollar nuestra parte más empática y construir luego lo que realmente el cliente necesita, no lo que a uno mismo le puede parecer más “bonito”. En este caso concreto, la fase inicial ha sido apoyada con un keyword research, para asegurarnos de entender no sólo lo que nosotros (o el cliente) sabíamos, sino también comprender cómo y qué buscaban los usuarios y confirmar suposiciones iniciales de todos. Una vez definidas las fases maestras del proyecto y desglosados sus componentes clave, empezamos a trabajar bocetos y wireframes, para definir correctamente todos los elementos a incluir, su jerarquía, ubicación y funcionalidades. Una vez aprobados es cuando se pasó al trabajo de campo, de incorporación de miembros al club, realización de fotografías, diseño visual de la página, discusión de primeros eventos y creación de demás elementos del Club. Un trabajo no visible, pero que sinceramente creo que marca la diferencia a la hora de entregar un producto redondo. Form follows function que decían los anglos, pero aplicado al espacio digital. La misse en place que dirían los cocineros.

Y ahora, toca aplicar lo que muchas veces ya hemos predicado, que la publicación de cualquier elemento no es sino el punto de inicio de la siguiente fase, y no el final. Porque para cumplir los objetivos definidos, ahora toca llenar de vida, llenar de experiencias, llenar de contenidos, lo que por ahora es una propuesta de marca: de lo bueno, los mejores.

Apasionante – y sabroso – reto el que tenemos por delante con este proyecto.

Paz!

L.

PS.- Este proyecto no tendría esta buena pinta sin la colaboración de Cristobal López (SEO), Daniel Torres Burriel (UX), Jose Luis Lizano (Diseño Visual), Gabi Orte (Fotografía) y Guillermo Latorre (Programación), y por supuesto si el producto no fuera tan exquisito, y el equipo que lo gestiona tan estupendo. #EsoEsAsi

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Lucas

Mi nombre es Lucas. Generación del 71. Soy Harlysta, esquiador y eMTBiker. Trabajando en el mundo del Marketing y la Comunicación desde 1994. Por cuenta propia desde 2006, ayudando a las marcas a (re)conectar con sus clientes. Y eso suele incluir repensar mensajes, beneficios, textos, estrategia de marca, canales, audiencias y formas de contarlo. Con un gran peso de todo lo digital, como es natural en estos tiempos.

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