Tiempo, el tesoro más preciado

Un año más termina el mes de Agosto, ese pequeño paréntesis que mucha gente “respeta“, y toca volver a la rutina que nos acompaña durante 11 meses al año. Agendas ocupadas, reuniones, fechas de entrega, compromisos, sideprojects, formación para estar al día… no nos queda – no dejamos que nos quede – tiempo para nada más, va todo encajado como un tetris.

La consecuencia de todo esto es que vamos con la lengua fuera, arrastrados por las circunstancias, derrapando en las curvas, obsesionados por llegar a todo, sin pensar antes si tiene sentido hacerlo… o no. Y eso no es forma de ir por la vida, ni es forma de gestionar una marca.

Porque hacer” es importante, pero es aún más importante que lo que hagamos sea lo adecuado, en el momento adecuado, para llegar al destino al que queremos llegar. Y ese lugar, ese posicionamiento, ese espacio, hay que definirlo, porque si no corremos el riesgo de que otros lo definan por nosotros. Y para definirlo, tenemos que dedicar tiempo a pensar.

Si, a pensar. No a hacer, a pensar. Deberíamos obligarnos todos a bloquear en la agenda un mínimo de un par de horas a la semana para nosotros mismos. Y si es al aire libre, aún mejor, que hasta eso lo estamos perdiendo. Para pensar, para analizar, para repasar, para organizar, para soñar. Eso que nos permitimos a nosotros mismos durante las vacaciones, apliquémoslo todos los meses del año.

Ahora mismo sobran canales, sobran contenidos, sobran posibilidades, pero no te dejes deslumbrar. Define tu idea, define tu mensaje, define tu mínima audiencia viable, crúzalo con tus capacidades, y ejecuta. Olvida el FOMO, y deja de agobiarte por todo lo que “no estás haciendo“. Nadie te echa de menos donde nunca has estado. Y a una marca, tampoco. De las “oportunidades perdidas” ya hablaremos otro día. Como regla general, es mejor hacer “poco y bien” – siempre y cuando ese poco sea el adecuado -, que “mucho y flojo“. Especialmente en estos tiempos sobreestimulados y con audiencias con memoria de pez. Así que céntrate en contar BIEN tu historia en UN sitio, en construir relaciones, en crear conversaciones, en establecer vínculos con aquellos que responden a tu mensaje, y olvídate del resto de canales/oportunidades. Todo llegará. Si es que tiene que llegar.

Y de rebote, tendrás más tiempo para ti. Para pensar. O para no hacer nada, que también es necesario, para luego rendir mejor.

Vamos a acabar con fuerza lo que queda de año.

Paz!

L.

PD.- Sí, yo también me he aplicado mi propia medicina y he dedicado un poco de tiempo de mis vacaciones a pensar y hacer una lista de algunos cambios que llevaba demasiado tiempo queriendo hacerle al blog y no dejaba de posponer. Espero que la semana que viene estén ya implementados y que te gusten tanto como a mí y que hagan el blog más atractivo y fácil de navegar. (#Hype)

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Lucas

Mi nombre es Lucas. Generación del 71. Soy Harlysta, esquiador y eMTBiker. Trabajando en el mundo del Marketing y la Comunicación desde 1994. Por cuenta propia desde 2006, ayudando a las marcas a (re)conectar con sus clientes. Y eso suele incluir repensar mensajes, beneficios, textos, estrategia de marca, canales, audiencias y formas de contarlo. Con un gran peso de todo lo digital, como es natural en estos tiempos.

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