Una idea de dirección

El pasado 30 de Junio Adam Mosseri, el boss de Instagram, compartía un video en twitter explicando cuáles van a ser los cambios que van a hacer en Instagram para moverse en la dirección en la que han decidido – o se han visto obligados a – moverse en los próximos meses para seguir siendo relevantes en el cambiante mundo de las redes. Pero más allá de todas las cosas que anunció y los cambios que anticipó, a mí me encantaría que las marcas se quedaran con lo que dijo a partir del 02:08.

We have an idea of where we want to end up in half a year or a year’s time, but I’m sure things are going to change many times between now and then

Tenemos una idea de dónde nos gustaría estar en medio año o un año, pero estoy seguro que las cosas van a cambiar varias veces entre hoy y ese día.

Y lo digo porque me sigue sorprendiendo ver todavía a marcas moverse entre dos extremos: las que se centran en el día a día y ya, sin una idea de dirección a futuro, y las que se obsesionan con hacer planes estratégicos, marcar objetivos, mensualizarlos por áreas, delegaciones, personas, productos…. con dedicar, en definitiva, tiempo a dibujar escenarios que les encorsetan y que, por encima de todo, no está en su mano que ocurran, porque no dependen de ellas. Y ni una cosa, ni la otra. Lo “sano” creo que es dedicar tiempo a ese “tener una idea de dónde querríamos estar en X tiempo“, esforzarse en darle una justificación real a esa visión, mirando hacia dentro y también hacia fuera, y a partir de ahí esforzarse en activarla y hacerla realidad. Trabajar ese puente entre la visión y los deseos de la marca, sus necesidades (de negocio) y ver cómo van a unirlas con el insight de mercado en base al que trabajan. Qué arco narrativo van a trazar entre el problema que resuelven (o quieren resolver) a sus potenciales clientes, y lo que ellas son y/o aportan, para justificar que van a ser precisamente ellas las que lo van a resolver. Esa unión entre propósito, esencia de marca (el famoso “por qué existes“) e identidad que debería guiar siempre todo lo que hacemos y explicar por qué lo hacemos.

Porque ni se puede gestionar improvisando, ni guiados por un excel. La gestión de marca es navegación con GPS, pero de los que se usan para navegar en mar abierto o salir por montaña. Aquí no vamos a tener una voz que nos vaya cantando los giros calle a calle, rotonda a rotonda, sino que tendremos que aprender a movernos con una idea de dirección, y en base a esa idea adaptarnos a las circunstancias externas. Y solo quien desarrolle esa capacidad de leer el terreno, interpretar el mapa y orientarse tanto con sol como con lluvia o con niebla, será capaz de llegar al puerto o al refugio antes de que se haga de noche. Y te garantizo que esa cervecita al atardecer, sabe a gloria. Aún sabiendo que al día siguiente toca seguir camino al siguiente punto. Al menos, ya sabremos en qué dirección nos tendremos que mover.

Paz!

L.

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Lucas

Mi nombre es Lucas. Generación del 71. Soy Harlysta, esquiador y eMTBiker. Trabajando en el mundo del Marketing y la Comunicación desde 1994. Por cuenta propia desde 2006, ayudando a las marcas a (re)conectar con sus clientes. Y eso suele incluir repensar mensajes, beneficios, textos, estrategia de marca, canales, audiencias y formas de contarlo. Con un gran peso de todo lo digital, como es natural en estos tiempos.

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