El valor de entretener

Mark Zuckerber decía el otro día que si solo utilizabas las redes para hacer dumb scrolling (consumir contenidos durante horas) en lugar de para conectar, no estabas sacándole partido a las redes.

Pero eso es tanto como decir que si ves T5 no estás viendo la tele.

Claro que la estás viendo, lo que pasa que lo haces para entretenerte, para desconectar, para evadirte, para poner la mente en blanco o llámalo como quieras. Que no tiene nada que ver con ver un telediario en la BBC, un documental de La 2 o asistir en vivo a una grabación, está claro, pero es tele también.

Con las redes pasa lo mismo. Al principio la usábamos para relacionarnos (así nacieron FB y su “gemelo digital” español, Tuenti, para conectar con tus compañeros del instituto/colegio/universidad), pero su uso ha ido evolucionando con el tiempo, y ahora hemos dejado de interactuar (nos tienen que arrancar los likes y los comentarios de las manos!), y hay muchos más minutos de consumo que de creación.

En parte por la propia dinámica de las redes (ya sabes, esa que tira de las mismas palancas que las máquinas tragaperras para engancharnos hasta la adicción) y en parte porque hay tanto contenido, que podríamos llenar 7 vidas y aún así tener la sensación de que nos estamos perdiendo algo (maldito FOMO).

Y en medio una vez más marcas y creadores desesperados porque “ya no tienen visibilidad” y el algoritmo incentiva el descubrimiento de nuevas cuentas/contenidos por encima del contenido de las cuentas a las que ya seguimos. Ahora se están destapando todas las marcas que entraban aquí a por las ganancias a corto, que sufren porque ese partido ya ha terminado.

Por vez número 3.452, las reglas del juego están cambiando. Y lo seguirán haciendo porque esa es su naturaleza. Por eso es tan importante tener una capa de largo plazo en todo lo que hagamos por aquí, e ir haciendo pequeños cambios para adaptarnos a la corriente del momento. Y lo que no cambia – ni cambiará – es el deseo (o llámalo necesidad) de entretenimiento.

¿Pueden las marcas convertirse en generadoras de ese entretenimiento? Solo si están dispuestas a jugar a largo plazo y entender que realmente para construir esa conexión han de abrirse y convertirse en productoras de contenidos. Con toda la dificultad que eso tiene. Pero (haciéndolo bien, obviamente) es la forma de conseguir identificación, construir marca, crear sentido de pertenencia y lograr diferenciación. Lo está haciendo el Real Madrid, cada vez más “Gran Hermano Real Madrid”, lo hacen los influencers y vloggers (desde los que lo hacen en modo autosuficiente, como Casey Neistat o Peter McKinon, o los que van con filmaker a todos los sitios, como Jon Olson o Gary Vee) y toda la gente que ha entendido la parte SOCIAL del Social Media. El resto lo siguen viendo solo como canal, como “Media”.

Es el hecho de compartir lo que genera la conexión. ¿Que además lo trufas de algún que otro enlace, un código descuento o un “visita nuestra web”? Perfecto, pero eso no es el centro de tu contenido, sino el adorno.

El mayor reto actual en la comunicación digital es probablemente el ser descubierto, el conseguir sacar la cabeza entre el ruido, pero una vez descubierto, es la relevancia, el top of mind, el mantener el interés en el tiempo, lo que marcará la diferencia entre que el esfuerzo inicial merezca la pena o no. Y eso no lo vas a conseguir compartiendo fotos de producto, necesitas algo más. Seas grande o pequeño, local o internacional, B2C o B2B.

Y ese “algo más” es duro de cojones de definir, de ejecutar y de mantener fresh.

Vete con eso por delante.

Ah! Doy por hecho que tu producto o servicio es bueno. Si no es ese tu punto de partida, olvídate del partido. Y de crear contenido. Preocúpate antes de que lo que vendes merezca la pena ser comprado, y una vez usado, ser recomendado. O haz contenido de tu camino hasta allí.

Paz!

L.

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Lucas

Mi nombre es Lucas. Generación del 71. Soy Harlysta, esquiador y eMTBiker. Trabajando en el mundo del Marketing y la Comunicación desde 1994. Por cuenta propia desde 2006, ayudando a las marcas a (re)conectar con sus clientes. Y eso suele incluir repensar mensajes, beneficios, textos, estrategia de marca, canales, audiencias y formas de contarlo. Con un gran peso de todo lo digital, como es natural en estos tiempos.

Comentarios

  1. ¡Púes sí! , llevas más razón que un santo.
    Si ya es difícil hacerse un hueco entre los grandes, el pequeño sobrevive con ingenio e imaginación, pero teniendo presente las reglas «cambiantes» del juego.
    Pero como bien dices, cuando comenzamos del punto de partida debemos tener presente que el producto que «vendemos» debe ser bueno, sino, no vale la pena comenzar el camino.

      1. Nuevamente tienes razón, es cuestión de compartir el camino con gente que te aporte valor (y tú aportes el tuyo también).
        ¡Tomo nota!

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