En el episodio #2322 del podcast de Joe Rogan, Rebecca Lemov contó un experimento SÚPER PREOCUPANTE que llevó a cabo Facebook en 2012 que confirma la influencia que tiene aquello a los que nos exponemos, ese “lo que vemos/leemos/escuchamos” con el que titulaba este post, y el TREMENDO peligro que supone la actual concentración tecnológica en 4 manos (Meta, X, Youtube y Tiktok en el caso de occidente, añade WeChat en Asia).
En 2012, como si fuera una versión 2.0 del MK-Ultra, Facebook modificó los contenidos del feed de noticias de aproximadamente 700,000 usuarios sin su consentimiento, con la “excusa” de estudiar cómo la exposición a publicaciones positivas o negativas influía en las emociones de los usuarios. Los resultados, que fueron publicados en 2014 en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, demostraron que los usuarios expuestos a contenido más negativo tendían a publicar mensajes más negativos, y viceversa. Cuanto más crispación consumimos, más crispados estamos. Y lo contrario, parafraseando a Kase.O, cuanto más amor recibes, más amor das.
Con el nivel de enganche actual de la población a las redes (y en cuatro días, a las IAs), pueden hacer con nosotros lo que les dé la gana. Un ligero fine tune al algoritmo de turno, y todos, sin ser conscientes de ello, iremos a una hacia donde interese en ese momento.
Todos tenemos claro a estas alturas de la película eso de que “somos lo que comemos”, pero todavía no tenemos tan interiorizado que también somos lo que vemos, lo que leemos y lo que escuchamos. Que somos, como decía no recuerdo quién, el destilado de las 5 personas con las que más tiempo pasamos o, adaptado a nuestra realidad, las 50 cuentas de las que más contenido consumimos. De la plataforma a la que más tiempo dediquemos.
Para bien o para mal, eso es más o menos así.
Te diría que intentes dejar un poco las pantallas de lado, leas a los clásicos, salgas al aire libre y te muevas, pero ni me vas a hacer caso, ni has venido aquí a leer eso, así que me lo ahorraré y me quedaré en mi ámbito del marketing, la comunicación y las marcas.
Si estás en el lado del consumidor, elige bien a quién consumes. Intenta que sea lo más variado posible, no sólo un eco del eco del eco que ya suena en tu cabeza, o acabarás por pensar que tu forma de pensar es la única correcta y que tu realidad es LA realidad, y ya te aseguro yo que no lo es, sea la que sea.
Si estás en el lado de la marca, elige bien con quién te juntas, e intenta que más de la mitad sean clientes o potenciales. Si no sabes cómo piensan, a quién escuchan, qué ven, qué les preocupa y qué y cómo consumen lo que consumen, difícilmente serás capaz de construir una marca, un producto o un servicio que les sea relevante y atractivo.
A nivel personal, rodéate de aquellos en los que te aspiras a convertir. A nivel de marca/marketing, además, rodéate de aquellos a los que quieres dar servicio, idealmente hasta el punto de ser uno de ellos. Es la manera de entender y adoptar el lenguaje, los gestos, los modismos, las referencias, las costumbres, hábitos y palancas que hacen girar su mundo.
Las redes sociales ya no lo son, ya no tienen ese componente social por el que muchos entramos hace 15 o 20 años. Ahora son redes de contenidos, redes de entretenimiento, redes de influencia o como las queramos llamar, pero esa ¿evolución? viene con peajes.
Y lo pagas tú.
Al menos intenta que el saldo te salga positivo.
Sé “mindful” de cómo las usas.
Paz!
L.
Hola:
Sería conveniente que añadieras BlueSky a los botones de compartir, porque, aunque mucha gente continúa teniendo cuenta en Twitter, muchas (como yo), seguimos teniendo el perfil para que no nos quiten el nombre, pero no lo usamos apenas y no publicamos allí.
Probablemente el cielillo vaya entuiterizándose con el tiempo, pero…
Ánimos y adelante,
Mar
Entiendo que si copias-pegas la URL funcionará igual, no? La verdad que en Bluesky (como en todas) tengo cuenta pero no entro prácticamente.
Super interesante post que me a dejado mucho para masticar
Me alegro!