¿Por qué canal te comunicas?

El otro día me comunicaron que un pedido estaba listo a través de Whatsapp, pero como yo no tengo las notificaciones activadas y casi no uso whatsapp (lo miro una vez al día, si lo miro), no me enteré hasta el día siguiente.

Una comunicación no es comunicación si no llega al receptor, emitir no es suficiente.

Diréis que soy un raro y que mi caso no es significativo, y tenéis razón, pero resulta que esa misma situación se da en otras situaciones donde recibir el mensaje es mucho más crítico que recoger un pedido: las comunicaciones de emergencia. Esos mensajes de alerta emitidos por la autoridad competente que “tan de moda” (lamentablemente) están últimamente, por lo visto, cuando se lanzan, tampoco llegan a todos. Al menos no en América. Bien porque una parte importante de la población vive en zonas rurales sin cobertura, bien porque los permisos estatales/regionales/locales no están concedidos, bien porque los usuarios se han hartado de falsos avisos y los han desconectado. Y aquí las consecuencias pueden ser muy graves. Incluso mortales.

En demasiadas ocasiones nos quedamos con el “yo ya lo envié”, pero eso es quedarse a la mitad. Enviar y recibir son dos actos independientes, y ambos tienen que darse para que se produzca la comunicación. Y el responsable de hacer seguimiento es quien envía, no quien recibe, para asegurarse de que el mensaje es entregado y recibido. Si no, no es comunicación.

Pasa en todo.

Lo ves por ti mismo cuando publicas en Instagram y tu publicación tiene 27 visualizaciones. ¿Eso es comunicar? Sí, con 27, no “con el mundo”. Y eso si es que todos ellos realmente lo han visto, que vete tú a saber. ¿Es lo que tú esperabas? Seguramente no. Y por eso te enfadas y te quejas del algoritmo y de la plataforma. Pero cuando mandas el email o el whatsapp no. Lo das por entregado, visto e incluso comprendido. ¿Qué curioso, no?

Con las audiencias tan fragmentadas, con la gran cantidad de canales abiertos y disponibles, si eres una marca que se comunica con sus clientes/potenciales, (re)piensa bien cómo y a través de qué canales te estás comunicando con ellos en cada paso, y evalúa si son los correctos. O si estás avisando a través de qué canal le vas a contactar, o incluso dando opción al cliente a escoger.

Porque quizás estamos definiendo cosas en base a NUESTRA comodidad, y no a la conveniencia de la parte más importante de nuestra comunicación; quienes están al otro lado.

El mismo egoísmo de los que envían audios, pero aplicado a la comunicación de marca.

Que algo lo usen muchos, no quiere decir que lo usen todos. ¿Y tú quieres que todos se enteren de lo que tienes que decir, no?

Pues igual tienes que hacer un poquito más de esfuerzo.

Tú, que eres la parte más interesada.

La que factura, básicamente.

Paz!

L.

Más de mi en
Facebook Twitter Instagram LinkedIn

Lucas

Mi nombre es Lucas. Generación del 71. Soy Harlysta, esquiador y eMTBiker. Trabajando en el mundo del Marketing y la Comunicación desde 1994. Por cuenta propia desde 2006, ayudando a las marcas a (re)conectar con sus clientes. Y eso suele incluir repensar mensajes, beneficios, textos, estrategia de marca, canales, audiencias y formas de contarlo. Con un gran peso de todo lo digital, como es natural en estos tiempos.

¿Algo que decir? ¡No te cortes, deja un comentario!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *