Amazon ha lanzado su anuncio de navidad de este año (2025). Es este. Te suena? Si has contestado que sí, no es un déjà vu, es que es el mismo que lanzó en 2023.
La publicación del video en youtube ya roza las 500k visualizaciones. Y no sé si alguna de ellas se habrá dado cuenta de que lo que estaba viendo no era nuevo. Lo ha visto, probablemente le ha hecho sonreír, y ha seguido con su vida. Sin más. Al menos, ninguna de esas visitas ha dejado un comentario (de listillo) diciendo “con lo que ganáis ya podíais haber hecho un anuncio nuevo en lugar de reciclar el de 2023! Mimimimimimi…”
Porque estoy casi seguro que la inmensa mayoría de los (casi) 500k usuarios que lo han visto, no viven dentro de “la burbuja de amazon”. Más concretamente, la burbuja de la gente de marketing y comunicación de amazon. O en general, en la burbuja de la gente de marketing y comunicación. Punto.
En demasiadas ocasiones somos nosotros mismos, los responsables de las marcas, los que quemamos los materiales antes de tiempo. Ya no les dejamos vivir y respirar. No dejamos que se asienten, que permeen, que dejen poso y construyan marca. Nos cansamos de verlos y nos creemos que eso mismo le estará pasando al resto de la población (SPOILER: No). O eso, o que queremos/necesitamos echar nuestra meadica.
Que se note que hacemos cosas.
Pero resulta que a veces NO hacer es mejor que hacer. O cuando menos, igual de bueno. Además de mucho más económico e inteligente. Lo que no es compatible es la queja de la bajada de las visualizaciones con la necesidad (autoimpuesta) de crear materiales nuevos constantemente. Si sólo un pequeño porcentaje de tu audiencia ha visto tu pieza… publícala otra vez.
Y esto no va sólo para los Amazon. Cualquiera con una web, un perfil de LinkedIn o Instagram, una cuenta de Ads, o incluso una tienda física se lo puede aplicar.
Hacemos que todo vaya muy rápido. Demasiado. Y nos creamos la sensación de que si no vamos a esa velocidad, estamos “perdiendo el tren”. Y estoy convencido de que es solo una sensación. Que no es así.
Si pudiera pedir un deseo para 2026 sería este: Recicla. Recomparte. Trocea. Dale más minutos a lo que ya está hecho. No cambies por cambiar.
Sé eficiente, no hiperactivo.
Y la excusa de las bajadas generalizadas de presupuesto es una oportunidad fantástica para aplicarlo.
Te sorprenderá lo que ocurrirá después.
(SPOILER 2: Nada. Nadie más que tú se dará cuenta).
Paz!
L.
PD.- Este artículo podrás seguir leyéndolo dentro de 6 meses y recompartirlo. Seguirá diciendo lo mismo. Seguirá siendo válido. Igual hasta yo lo recomparto cambiando ligeramente la intro y actualizando las cifras de visualizaciones. Y nada más.
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