¿Nos estamos hartando de la superficialidad? ¿Nos cansa ya el video corto, el clickbait y el contenido vacío? Podría ser, o al menos es lo que algunos datos parecen apuntar.
De entrada, a nivel consumo vemos que “el alcance de Reels está bajando y la saturación algorítmica es real. Estamos viendo que los entornos orientados a comunidad y formatos largos ganan fuerza, ofreciendo un engagement más sólido y consistente. La brecha se amplía entre quienes usan IA para afinar su voz y quienes dependen de automatización sin esfuerzo. Las audiencias están premiando profundidad, autenticidad y constancia.» No son palabras mías, son de Juan Pablo Tejela, CEO de Metricool, recogidas en ReasonWhy, presentando las principales conclusiones de su estudio anual.
El ritmo frenético de creación y consumo de contenido parece estar tocando techo, y otras formas de consumo parecen recuperar protagonismo. Afortunadamente, porque realmente no era sostenible, especialmente con la bajada de interacciones de los últimos meses. De hecho, para un proyecto de un cliente nuevo estoy revisando mensajes y puntos de contacto de marcas de su sector, y eso incluye presencia en redes, y las cifras de alcances e interacción en general son ridículas, y difícilmente justifican el esfuerzo dedicado en algunos casos (melón que algún día habrá que abrir…)
Al final, en formatos tan cortos y tan pegados a las tendencias, el foco en demasiadas ocasiones iba a no salirse del guión para gustarle al algoritmo más que a transmitir valores e ideas propias. Tocaba adaptarse a un formato y meter el mensaje con calzador, forzando en muchos casos estilos, tonos y actitud. La de bailecitos y coreografías que nos podríamos haber ahorrado, verdad? Pues eso. Todo por llegar a más gente, aunque fueran las equivocadas. Números, números, números, que diría C.Tangana.
Formatos más lentos, más largos, más reposados, permiten construir. Permiten desarrollar argumentos e ideas, demostrar valores y visión. Marca, en definitiva. Y parece haber audiencia para ello.
El propio youtube lo fomenta cuando una de las métricas en la que más se fija es en la retención. No premia aperturas, premia permanencia. Videos capaces de hacer que el usuario se quede hasta el final, algo que en tiempos de atención dispersa y estímulos constantes es un indicador valiosísimo de alineación creador/consumidor.
La última “sensación” están siendo los artículos largos de Dan Koe en Twitter, con alcances que en menos de 15 días suman más de 250M de visualizaciones (”The most important skill to learn in the next 10 years” 1.9M, “If you have multiple interests, do not waste the next 2-3 years” 11M y el pelotazo de “How to fix your entire life in 1 day” con 170M de visualizaciones, todos ellos en 4 días. Después ha lanzado “How to articulate yoursel intelligently” 6.4M, “Full guide: how to unlock extreme focus on command” 10M, y “The future of work when work is meaningless” que en menos de 24h ya supera las 600k visualizaciones), cifras MUY por encima de las que tiene en sus videos en youtube (donde por otra parte tiene 1.26M de suscriptores…), hablando de las mismas temáticas, mismos contenidos.
Sin entrar a valorar si lo que cuenta aporta algo o es solo un refrito de lugares comunes construido por IA, la realidad es que, como el propio autor dice “I think there’s been a quiet hunger for articles. The pendulum swung too far in the direction of TikTok and endless scrolling and the internet has a chance to self-correct“. Y lo dice después de saber que el propio Twitter, no sé si inspirado por sus números o no, ha lanzado una recompensa de 1M de dólares para premiar la creación de contenidos largos escritos en Twitter.
Si este pendulum se confirma, podríamos empezar a ver quiénes (marcas o creadores) realmente tienen algo que contar, y quiénes son solo “seguidores de tendencias”.
Lo que también habrá que ver es si en los despachos con ventana aceptarán de buen grado cambiar números por consumo reposado y (potencialmente) relación/comunidad. La decisión debería ser obvia, pero a veces los egos y la “imagen que proyectamos” juega pasadas raras y fuerza decisiones difíciles de comprender.
Quizás algunos prefieran seguir teniendo espectadores más que clientes, vete a saber.
Cosas más raras se han visto estos últimos años.
Veremos.
Paz!
L.
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