Si trabajas en marketing o comunicación, muy posiblemente estás deseando que se asiente el panorama y tener algo más claro a qué nos enfrentaremos en los próximos meses, para saber así en qué enfocarte.
Porque la verdad es que la montaña rusa en la que nos encontramos es, cuando menos, desconcertante, y más si tu producto o servicio tiene algún componente digital.
La semana pasada twitter explotaba de júbilo y excitación con Clawdbot/OpenClaw, pero si no estás en twitter no tendrás ni idea de lo que te estoy hablando. Esta semana igual el hype es con otra cosa, pero a lo mejor no, o a lo mejor lo que explota no es twitter sino una tendencia en instagram, un hilo en reddit o un beef en youtube en el que crees que tu marca debe posicionarse.
Todo corto plazo, todo urgente, (casi) todo de nicho y muy efímero. Y a lo mejor te enteras tú y te parece el fin (o el principio) del mundo, pero tus clientes no saben de qué va nada de eso, y quizás eso debería ser lo que deberías controlar, y no las tendencias.
Porque si algo debe tener el marketing y la comunicación es visión, consistencia y dirección. Porque sin eso, nos convertimos en apagafuegos, parcheadores y, lamentablemente, oportunistas. Y tengo serias dudas de que eso construya marca.
Como mucho, genera destellos. Flashazos. Chispazos.
¿Y cuando se apagan, qué queda?
No son tiempos fáciles para el marketing y la comunicación, por mucho que ahora nos quieran decir que la IA es capaz de hacernos la vida más fácil. No lo son porque tenemos que luchar contra esa presión, a veces autoimpuesta, de la velocidad, la reacción a todos los estímulos, y la necesidad de estar en todas las fiestas, por miedo a que justo en la que no estemos, sea la del petardazo.
A lo mejor ese es el problema. Perseguir el petardazo.
Quizás la evolución natural de una marca, y por lo tanto de nuestro trabajo, debería ser algo más pausado, más reflexivo, con más base, pensamiento e intención. Algo que permita que todas las acciones desarrolladas sean reconocibles y construyan en la misma dirección. Con el mismo mensaje. Apropiándose del mismo territorio.
En contraposición con las actuales “marcas patchwork”, construidas a base de retales cosidos con hilos de colores. Muy vistosas, pero muy poco ponibles con tanto colorín, dibujo y mezcla de diseños, texturas, patrones y cortes.
Pero claro, díselo tú al Presi, que ha visto un artículo en no sé dónde que dice que la IA multiplica x10 tus capacidades, pero nadie le ha contado que a la IA alguien le tiene que saber pedir lo que quieres.
“Hacer” es cada vez más fácil. Lo difícil es saber qué hacer.
Y sobre todo, qué no hacer.
Que deberían ser más cosas que las que sí tenga sentido hacer.
Paz!
L.
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