El servicio como parte del producto

Un buen producto, entregado en un entorno de mal servicio, se convierte en un mal producto, porque la experiencia de compra lo arruina. Debemos tener en cuanta esto a la hora de plantear nuestro ciclo de relaciones con nuestros clientes, y eso incluye implicar a todos los que tienen contacto con el cliente final. Desde el primero hasta el último.

Tus clientes son egoistas. Asúmelo. Acéptalo. Sácale partido.

Los usuarios cuidan de sus intereses, no de los tuyos. Ellos buscan cumplir SUS objetivos, y si los tuyos no están alineados con los suyos, surgen los problemas. Problemas que serán aún más graves si SUS expectativas son mayores que el alcance de tu producto o servicio. Pero no te agobies. Es una oportunidad magnífica de mejorar tu oferta. Sácale partido!

El #omnichannel sólo existe en tu lado del espejo.

Me temo que este año mucho vamos a oír hablar de omnichannel. Y será otra de esas palabras molonas que generarán charlas, expertos y descargables. Pero nada de eso valdrá para nada si no comprendemos que lo importante son los usuarios, no lo sistemas, y que ya vamos tarde. Porque la referencia con la que nos miden nuestros usuarios es la relación que tienen con sus amigos. Y esta ocurre on-line y off-line, y en tantos medios y canales como es necesario. Y en esa comparativa, casi siempre vamos a perder…

¿Y si el low cost fuera el precio de partida?

Quizás quien oferta algo low-cost está tirando los precios y sea algo a evitar, pero también cabe la posibilidad de que lo que esté haciendo sea “aligerar” la oferta de características y prestaciones innecesarias, ofreciendo algo mucho más ajustado a los gustos y deseos de un grupo de consumidores, consiguiendo con eso no sólo abaratar su propuesta, sino también estar mucho más cerca de los clientes, algo que no tiene precio…