¿Qué puede hacer una marca en Snapchat?

Mucho se habla últimamente sobre Snapchatyo el primero – y mucho se sigue discutiendo sobre su utilidad. Que si es sólo para críos, que si es una tontería, que si sólo se usa para el sexting, que si eso de que desaparezca todo lo publicado es una aberración… Razones esgrimidas de forma repetida, en general por gente que no ha probado la aplicación.

Yo llevo un tiempo usando la aplicación – a pesar de no ser exactamente adolescente – y cada vez me gusta más, hasta el punto de que me está robando tiempo dedicado a otras redes en las que antes volcaba contenidos. Y no sólo le veo cada vez más sentido para usar a título personal, sino que también se lo veo para las marcas. Te digo por qué.

[Tweet «Cada vez le veo más sentido a usar #Snapchat, incluso para las marcas»]

En primer lugar creo que sería bueno definir exactamente para qué está cada uno en las redes. Ese debería ser el punto de partida. Si eso no está definido, todo lo demás sobra, porque nunca podremos saber si con lo que estamos haciendo estamos cumpliendo nuestro objetivo o no. Si a la pregunta anterior lo que has respondido es «estamos para vender«, entonces tenemos un problema. Pero con Snapchat y con cualquier otra red social. Porque las redes sociales pueden formar parte de tu estrategia de ventas, si, pero no suelen ser específicamente un «espacio de venta«. O al menos no en primera instancia. Son fundamentalmente espacios de relación, de establecer contacto y demostrar valores. De generar confianza. De creación de marca y de integración en los círculos de conversación y pensamiento de tus clientes y potenciales. Y para eso, Snapchat es perfecto.

Eso si, antes de plantear cualquier estrategia, o cualquier acción en Snapchat, hemos de ser conscientes de que lo adecuado sería o bien tener a un «champion» interno, que actúe como cara y embajador de la marca, o repartir esa figura entre varios empleados y/o embajadores de marca. Pero deberíamos «obligarnos» a poner una cara delante del objetivo, usando la cámara frontal, no siempre la trasera, para hacer de introductor e hilo conductor de la historia que se esté contando, porque es bien sabido que empatizamos mucho más con las personas que con los logos, y Snapchat tiene – al menos todavía – un componente muy marcado de comunicación «en bruto«, sin editar, «íntima» y personal. Dicho esto, ¿para qué podría usar una marca Snapchat?

[Tweet «¿Para qué podría usar una marca #Snapchat?»]

  • Una marca podría usar Snapchat para ofrecer un acceso directo «a su trastienda«. A la parte interna de la organización. Dejar entrar a sus seguidores «hasta la cocina«, hasta lugares de muy difícil acceso, creando una complicidad contínua entre lo que ocurre a ambos lados de la pantalla. Algo así está haciendo, nada más y nada menos, la mismísima Casa Blanca.
  • Una marca podría usar Snapchat para definir una nueva narrativa, en forma de videos, que complemente – respetando y potenciando el espíritu de marca – las historias que muestra en su canal principal, tal y como están haciendo Buzzfeed o Mashable, por ejemplo.
  • Una marca podría usar Snapchat para difundir su propuesta comercial, mostrar sus productos y generar «ruido« entorno a ellos. Ejemplos de esto podrían ser Taco Bell o Adidas Originals.
  • Una marca podría usar Snapchat para mostrar – y con ello definir – el tipo de público al que se dirige, reafirmando a su vez con ello su propio posicionamiento de marca. Burton Snowboards y Dr. Martens podrían ser dos buenos ejemplos de este uso.
  • Una marca podría usar Snapchat para dar acceso a contenido exclusivo, único y aspiracional. Tal y como hace RedBull llevando a sus seguidores de evento en evento por todo el mundo.

Y por supuesto, una marca puede – y debe – usar Snapchat para establecer conversaciones con sus fans, para proponerles retos, lanzar concursos, ofrecer promociones exclusivas, compartir información relevante y crear historias que cautiven a su audiencia, y de esa forma… llegar a conocerles. Porque ese, ese, debería ser el objetivo real de una presencia en un canal de estas características. Ser capaz de INTEGRAR la marca en las conversaciones de su público. Superar el marketing de interrupción (outbound), superar el marketing de atracción (inbound) y lanzarse de lleno al marketing de integración.

Y no, no me digas que tú no tienes tiempo para eso. Porque eso es una mala excusa. Tiempo por supuesto que tienes. Lo que pasa es que decides dedicarlo a otra cosa. Decides no darle prioridad en tu agenda a establecer relaciones con tus clientes y potenciales. Pero tiempo, si a esto le dieras la importancia que tiene, si que tendrías.

Cada vez son más las marcas que se están planteando sacar partido a este canal, también en España. Con alguna de ellas ya le estamos dando vueltas a la mejor forma de entrar y empezar a desarrollar contenidos. Si tú estás en la misma situación y necesitas ayuda, no dudes en contactar.

Paz!

L.

PS.- Precisamente de esa discusión entre el «no tengo tiempo» y el «no le das prioridad» es de lo que he hablado esta semana en mi video semanal en mi canal de youtube. Lo dejo aquí por si quieres verlo.

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Lucas

Mi nombre es Lucas. Generación del 71. Soy Harlysta, esquiador y eMTBiker. Trabajando en el mundo del Marketing y la Comunicación desde 1994. Por cuenta propia desde 2006, ayudando a las marcas a (re)conectar con sus clientes. Y eso suele incluir repensar mensajes, beneficios, textos, estrategia de marca, canales, audiencias y formas de contarlo. Con un gran peso de todo lo digital, como es natural en estos tiempos.

Comentarios

  1. Llámame jeiter, pero es que se está dando un hype a esto bastante similar al de Pinterest (cosas de tener memoria).
    El problema de mi jeiterismo no viene tanto por la aplicación (otra más con capacidades sociales) sino porque empezamos a generar mierdas alrededor de ella. No teníamos bastante con los perfiles de Instagramers que no saben escribir pero reciben producto (y pasta) de marcas que ahora ya tenemos una aplicación que, de momento, sólo nos sirve para ver lo público de las últimas 24 horas.
    ¿En qué lugar queda el trabajo real de la reputación de una marca? ¿En que las críticas (positivas o negativas) de los usuarios sólo sirvan para inspirar el ansia de compra en lugar de fomentar el trabajo real de recomendación del que tanto nos jactábamos que hacían los influyentes? Lo siento, pero no. Esto es una carrera de largo plazo (algo que Pinterest, por ejemplo no ha entendido mal del todo).
    ¿Utilidad? Sí la tiene: nuevas fórmulas de comunicar para medios, retransmisiones en directo… y poco más.
    Todo esto, IMHO, claro.

  2. Pues me temo que te voy a llamar jeiter, y además te voy a quitar la razón. Quizás el problema de fondo es que tú consideras que el trabajo (de marca) es bueno si tiene permanencia – aka posiciona – y esta aplicación revienta esa linea de pensamiento. Un trabajo de comunicación es bueno… si genera reacción, no si está allí ad eternum. Si no, lo que es decoración (o maquillaje). Por la propia forma en la que esta herramienta funciona, está obligando a las marcas que quieren entrar a hacer algo que mucho les insistíamos que hicieran y nunca hacían: DAR LA CARA. No en el sentido de reconocer errores – eso es harina de otro costal – sino al de poner personas delante las cámaras que actuaran de embajadores. Menos logos y más personas. Menos «trampas para Google», y más comunicación «real» (y lo de real lo entrecomillo para evitar la contrarréplica enfurecida…)

    Todo esto también INMHO, he incluso quitando la H, que este es mi blog. 😉

  3. ¡Hola Lucas!

    Antes de nada, muchas gracias por todo el contenido de tu blog. Me parece que mi comentario va a ser también un poco «jeiter» como dicen por ahí arriba.

    Has mencionado en tu vídeo que la gente que no dedica tiempo a la gestión de las redes sociales, toma como excusa el decir «no tengo tiempo» para no hacer una tarea que no considera importante. Esto es una verdad a medias, ya que si es cierto que la procrastinación es una arma mental de doble filo que al final lo que hace es que acumules en los últimos puestos de tu lista de tareas un montón de trabajos que realmente no quieres hacer, amparándose en el «no tener tiempo» porque como bien dices tu, priorizas otras tareas que crees más importantes o que te gustan más.

    Verás, pues a pesar de ser una persona joven, aborrezco hasta límites inalcanzables las redes sociales. Es un mundo que no solo no me gusta sino que (bajo mi manera de pensar) no es necesario para la sociedad (aunque era el paso tecnológico «evolutivo» siguiente al correo o el teléfono). Pero la realidad es que casi todas las personas y empresas están en las rrss. Por lo tanto, sea para mi o no importante, es punto que tengo que tener en cuenta desde mi blog (marca).

    Lo que tiene que tener presente toda esa gente que pone como excusa el «no tengo tiempo», es que NO trabaja para sí mismo, trabaja para un «cliente ideal potencial» y por lo tanto tendrá que hablar de lo que a ese tipo de cliente (lector) le guste y buscarlo en los círculos y comunidades que frecuente. Sino, cierra el cartel de negocio y dedicate ha hacer las cosas por amor al arte, porque no te vas a comer ni una rosca.

    Para despedirme me gustaría plantearte una cuestión mi querido compañero barbudo ¿Hacen falta tantas rrss? A mi nunca me ha hecho falta ninguna (a nivel personal), pero te puedo asegurar que con una como por ejemplo Facebook, tengo más que suficiente. Si puedo colgar fotos, vídeos, publicar cosas, chatear y comunicarme y muchas otras cosas. El resto de rrss no las veo más que una disgregación de los servicios de Facebook con algunas particularidades, a mi parecer no lo suficientemente funcionales como para tener 6 o 7 rrss, como es lo común hoy en día.

    Un saludo.

  4. La verdad que no se ni cómo contestarte, Alberto.

    Que alguien que se define a si mismo como «aborrezco hasta límites inalcanzables las redes sociales» deje un comentario en un post, hablando de snapchat, y que además mencione que tiene un blog… vamos, que digamos que se responde sólo. Que igual te iría mejor si hicieras algo que te gustara, en lugar de algo que te aborrezca. Digo yo…

    Y en cuanto a tu pregunta final, me pasa lo mismo. Entiendo que como alguien que aborrece «hasta límites inalcanzables» las redes sociales, te parezca incluso mucho tener presencia en una red social. Lo mismo les pasa a los tímidos y a los asociales, que consideran que con tener uno o ningún amigo está bien. Pero no es así. En esto es parecido. En realidad da igual lo que te parezca a ti – o a mi – lo importante es lo que les parezca a tus clientes/público objetivo. Y aunque a ti te parezca «disgregar» a ellos no se lo parece. Y si ellos quieren estar en una, o en siete redes, eso es lo que vale. Y además, cada red con su lenguaje y sus particularidades. Nada de copiar/pegar/lanzar lo mismo en todas…

  5. A lo mejor no me entendiste bien, te noté molesto en tu respuesta. Y no llegué a esta entrada por lo del Snapchat, sino por el vídeo titulado ¿No tienes tiempo para atender tus redes sociales?

    Por supuesto que tienes que estar donde está tu cliente, es precisamente lo que digo en mi comentario. Que a pesar de que no te gusten las redes sociales, tienes que estar donde esta tu cliente.

    A mi me encanta el mundo blogging, leer, escribir y generar contenido, hablar y comentar en blogs sobre temáticas afines a mi. La parte que no me gusta es la de la difusión en rrss, pero hasta que no pueda delegarla en alguien es algo que me tengo que ocupar yo también.

    No creo que sea tan raro que ha alguien no le gusten las rrss. Ni que por eso tenga que ser un marginado o un asocial.

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