Asume la bidireccionalidad

Y no me refiero a la bidireccionalidad de la conversación. Al viejo axioma, visionario en su momento, del Manifiesto Cluetrain (1999) que decía eso de que «los mercados son conversaciones«. No. Me refiero al que resumía perfectamente el otro día Raúl en este (aparentemente) simple tweet Porque igual que existe la bidireccionalidad conversacional – esa […]

¿A quién le importas?

No es fácil definir este punto, lo sé. Soy consciente. Pero es un paso necesario. Es importante identificar ese segmento de personas a las que nos queremos dirigir. Que si luego vienen otras, bienvenidas sean, obviamente, pero hemos de definir quienes son – o queremos que sean – nuestro núcleo duro. Porque eso nos marcará el lenguaje a utilizar, las temáticas a tratar, el tono, las referencias visuales, en definitiva, el universo al que queremos acceder y pertenecer.